5 COSAS QUE APRENDÍ SIENDO EMPLEADA Y ME HAN SERVIDO PARA EMPRENDER

Durante mi carrera profesional he tenido la oportunidad de moverme tanto en el mundo corporativo como en el mundo de la independencia laboral.

El tiempo que permanecí como empleada fue un entrenamiento para crecer y madurar personal y profesionalmente; hoy, sí estás empleado quiero que pongas atención a estas 5 lecciones que te dejará tu paso bajo una estructura empresarial para saltar a un negocio propio. 

  1. La comodidad que da frutos.

Aún sigue siendo la razón principal por la que muchos no abandonan su empleo: la estabilidad económica. La seguridad de recibir un pago mensual pase lo que pase es una buena excusa para cualquiera, y lo cierto es que se necesita un punto de apoyo fuerte, una pista de despegue para emprender el vuelo, y aprovechar la estabilidad económica que te da un empleo para ir haciendo reservas o pequeñas inversiones cada mes, es una decisión inteligente.

En marzo de 2014, después de 6 años trabajando para la misma compañía y aunque con una trayectoria dinámica y ascendente en diferentes cargos y áreas, decidí renunciar a mi empleo para buscar una nueva vida profesional, pues no veía futuro para mí dónde estaba ni para la misma empresa. Entonces di el salto al vacío, tenía 3 meses de casada y estaba completamente segura de lo que quería hacer: independizarme.

Empecé a crear un portafolio de servicios con todos mis conocimientos en el área de mercadeo y diseño, lo bauticé y registré mi marca: Studio GraciaÒ. Estaba cansada de ver propuestas desabridas, básicas, sin chispa, insípidas, pobres de espíritu y quería demostrarle al mundo que a cualquier pequeña comunicación, podría darle un toque de Gracia.

Destinaba de 12 a 14 horas al día en crear mi nuevo proyecto independiente y como no tenía nada de dinero para invertirle, me dediqué a hacer todo yo misma: los diseños, la página web, buscar los clientes, hacer las reuniones, las cotizaciones, etc. A la vuelta de 6 meses estaba completamente reventada por el estrés, ni una sola venta y aunque podía seguir creando, la falta de dinero para mi vida personal me llenó de frustración y enojo conmigo misma. Afortunadamente para entonces ya había sentido un flechazo por la cosmética natural y empecé a fabricar jabones naturales en mi casa, esto tuvo una repercusión más inmediata, aparecieron clientes muy pronto y pude recuperar la motivación. Sin embargo, a los 3 años tuve que desistir y buscar de nuevo un empleo, para aliviar un poco la carga económica en el hogar y volverme a recuperar de las jornadas tan extensas de trabajo.

Estuve 1 año buscando empleo, fue una experiencia extenuante, con altibajos, un día te llenas de ilusión, al otro la pierdes toda; entre procesos de selección, pruebas psicotécnicas, entrevistas, en el fondo sabía que eso no era lo mío, pero lo necesitaba… finalmente encontré un empleo del que me despidieron a los 20 días por cierre negativo financiero del año, pero en pocos días encontré otro empleo, donde me sentí tranquila y segura de nuevo, con mi salario fijo. En esta nueva etapa pensé cómo mantener a Studio Gracia y Jabones del Olivo rodando a la par que estaba empleada y diseñé un plan estratégico , fuí abonando terreno, para lo que pudiera pasar…

En enero de 2018 me llamaron a una reunión, donde estaba la Gerente General con la Jefe de Recursos Humanos, me dieron la noticia: “hay un gran recorte de personal, trabajas hasta hoy”. No es nada halagador recibir esta noticia en ningún caso, pero esta vez dos cosas habían cambiado: 1. Recibí una indemnización económica. 2. Nunca abandoné mi trabajo independiente, así le dedicara muy poco tiempo, y pude comenzar de nuevo.

 Destina una parte de tu salario para invertir en tu idea de negocio.

 

  1. La unión hace la fuerza.

Pasas por un proceso de selección completamente individual donde tienes que demostrar que eres realmente la persona indicada, mejor que todos, único y luego toca llegar a compenetrarse la gente, a decir lo contrario y demostrar que perteneces a ese lugar y que eres igual que todos los demás compañeros. Caer en gracia es un arte, saberse relacionar es indispensable para conseguir tus objetivos, pero también aprender a trabajar en equipo hará que tu vida como emprendedor sea mucho más exitosa.

Puedo decir que he sido de las pocas creativas del área de mercadeo en un ambiente corporativo, que admira y respeta al área de sistemas, al centro de distribución y a contabilidad. Así mismo fuí una estudiante que nunca pensó que existían materias “de relleno” pues siempre he encontrado mucho sentido en la cultura general, las artes y humanidades, si en este momento hay grupos muy cerrados por áreas en la compañía donde trabajas, es la oportunidad perfecta para romper ese esquema.

Yo siempre cambiaba de compañeros de almuerzo, recorría diferentes áreas: un día tesorería, otro diseño, otro comercial, escuchaba sus conversaciones y me daba cuenta que empezaba a tener un mapa más claro de la empresa para la que trabajaba, de sus problemas, de sus aciertos, de sus fortalezas, de sus amenazas. Si estás preparándote para liderar tu proyecto independiente, aprovecha para hacer este ejercicio y conocer cómo es el engranaje de la empresa.

Cualquiera que sea tu área, comparte con diferentes áreas, te ayudará a sentirte cómodo con equipos multidisciplinarios, afuera si tienes esa costumbre serán puntos de apoyo invaluables para tu crecimiento.

 

  1. La disciplina genera grandes logros.

La rebeldía del emprendedor termina muy pronto, el sueño de que nadie me diga que tengo que hacer ni a que hora, termina inmediatamente empiezas a tener medianamente éxito: los clientes son tus nuevos jefes.

Me di cuenta cuando era empleada que a medida que tenía un cargo con más libertad realmente era de más responsabilidad: planear, diseñar, ejecutar, coordinar equipos, proveedores, comunicaciones, llevaba la batuta y no podía parar. Entonces así mi jefe no me lo exigiera, no me cabía la menor duda si tenía o no que madrugar, comer a horas, distribuir bien el tiempo, trabajar los fines de semana o por la noche. No tenía un vigilante encima, pero tenia unos objetivos claros que cumplir y un equipo al que responder.

Al recibir mis primeros pedidos en Jabones del Olivo, al reservar mis primeros talleres y asesorías en Studio Gracia, sabía que tenia que asumir la responsabilidad y gracias al entrenamiento y la disciplina que forma el empleo, pude hacerlo sin mayor esfuerzo.

 

  1. Tu no eres una marca.

Ni una empresa, ni un cargo. Así que más vale que seas muy buena persona, porque cuando salgas a la calle es el único talento que te van a evaluar. Cómo te relaciones con la gente.

He visto como la gente se aferra a un nombre de una compañía, se aferran tanto que es posible que se lo vayan a tatuar, el fanatismo por las marcas es un síntoma de que tu no tengas una identidad propia, y sin una identidad propia tu no puedes emprender, ¿cómo vas a genera valor? ¿qué propuesta vas a ofrecer? ¿cómo vas a innovar? Para no ir mas lejos, vivirás de viejas glorias: “cuando yo fui tal cargo de tal empresa para tal marca”, ¡qué poca gracia! ¿No?

En mi caso, fué mas revelador aún cuando salí de la empresa encontrar que los fanáticos no están solo adentro, sino también afuera. Cuando pierdes el título, pierdes también un montón de “amigos” que te miran con desaprobación, porque ya no “eres” o ya no “perteneces” a esa compañía. Pierdes valor para ellos, pues su interés era únicamente… ¿la migración del valor de la marca? O los negocios…

  

  1. Sin ventas no hay salvación.

Las ventas son el motor de los negocios, si desde ahora piensas que no te gusta vender, puedes empezar a replantear tu idea de emprender.

Mi mundo era el creativo, el del lenguaje y el diseño, el del arte. Cuando me empleé para una compañía rápidamente entendí la importancia de las ventas. No podía crear algo que no generara ventas. Cualquier forma de mercadeo es fácilmente destruida por el equipo comercial si no es efectiva. Es por esto que comúnmente son áreas que generan roces: comercial y marca, una disputa infinita entre la belleza y funcionalidad…

Yo decidí unirme a ellos, a los vendedores, escucharlos y entender cómo llegar a las ventas, es curioso sufrir con los equipos comerciales, es doloroso ver que la estética les importa poco XD (en la mayoría de los casos), sin embargo creo que puede darles lo mejor de mí también y enseñarles a valorar la imagen de una compañía. Aprendí mucho de ellos, ahora entiendo mejor cómo llegar a las ventas, cuando tengas tu propio negocio sabrás que su trabajo es muy importante.

Aprovecha compartir más tiempo con tus compañeros del área comercial. Y si ya haces parte de ella, anímate a compenetrarte con las demás áreas, llévales información valiosa que les sirva a todos como grupo a alcanzar sus objetivos.

 

 

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1 comentario

  • I love it 💛 sos una tesa Monilu. Te quiero.

    Mavi

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